EMBARAZO DE 18 MESES

June 30, 2018

Esta historia comienza hace un tiempo, cuando mi esposo y yo decidimos que queríamos tener hijos. Conseguimos el anhelado embarazo en junio del 2016, para el 16 de febrero del 2017 ya éramos tres, Eva llegó a nuestras vidas para cambiarnos, mejorarnos, enseñarnos y para superar cualquier expectativa que hubiéramos tenido sobre ser padre y madre.

 

Luego, ya metida de lleno en la maternidad, hablábamos de la idea de darle un hermano o hermana a nuestra hija, para que creciera acompañada, por supuesto, esta posibilidad era lejana, por varias razones, la primera es que cualquier persona "cuerda" se espera a que pase la etapa de bebé de su primogénito para pedir un segundo hijo, lo usual es aplazarlo hasta que el primero tenga al menos dos años de edad, que es cuando los bebés alcanzan una cierta independencia, otra razón para alejarnos de la idea era que yo quería volver a mi vida profesional antes de adentrarme en las profundas aguas de la maternidad de nuevo y me daba pánico que si había una segunda inmersión no pudiera salir a flote, la tercera razón es que mi embarazo no fue fácil, se catalogó de riesgo y tuve que estar muy controlada y medicada y la cuarta razón es que mi esposo decía que a sus cuarenta y pico de años ya estaba "grande" para ser papá de nuevo, pero ahora sabe que no podría haber sido en mejor momento y que con la madurez adquirida aflora su mejor versión.

 

En fin, había mil razones para pensar en tener otro bebé y cuándo tenerlo y otras mil para pensar que mejor no. Lo más divertido es que la naturaleza no nos preguntó para cuándo queríamos programar el segundo, y así simple y maravillosa como es ella, actuó y cuando mi pequeña bebé solo tenía ocho meses quedé embarazada de nuevo, así es, con el periódo recién recuperado, en plena lactancia y poca acción, fuera de todo pronóstico, estábamos esperando otro bebé.

 

Y aquí cabe un libro completo de todos los sentimientos que uno atraviesa en el momento que se da cuenta: incredulidad, miedo, aceptación, ilusión, alegría, etc, etc, etc.

 

Más allá de detallar en la historia personal, lo que pretendo con esta publicación es compartir desde mi experiencia los pros y contras de pedir dos bebés seguidos, podría resultar útil para quienes estén valorando la posibilidad ahora o en el futuro y para quienes están por experimentarlo.

 

 

Contra: Demanda física

 

Continuamente bromeo diciendo que "he estado emabarazada toda la vida" y es que ya ni me acuerdo lo que era ser "yo" sin panza, es matemático, pasar 9 meses de embarazo, luego 8 meses recuperándose, pero en lactancia a demanda y volver a empezar otros 9 meses de gestación, suman hasta ahora 26 meses de vida dedicando mi cuerpo a ser proveedor sin descanso y se aun faltan unos 12 meses más de lactancia para el nuevo bebé.

 

La lactancia y los achaques del nuevo embarazo son una mala combinación que solamente el amor te hace soportar. Todo se convierte en un reto físico, de hecho tu útero y músculos abdominales no están recuperados completamente, tu cuerpo necesita tiempo para fortalecerse de nuevo después de un embarazo y parto, la espalda, ciática y otros dolores aparecen con más intensidad porque el cuerpo está débil aun. Así que si decidís ser intrépida y tener a tus bebés muy seguidos, tendrás que mantenerte sana y fuerte, comer bien y tener paciencia.

 

 

Pro: Sin celos

 

Para cuando el bebé menor llegue a casa, el bebé mayor aun es muy joven para experimentar celos, por el contrario, creará un vinculo inmediato, que se fortalcerá cada vez más con el paso de los años, posiblemente no recuerde luego su vida sin el hermano menor, siempre sentirán que fueron y que son dos, ese maravilloso sentimiento de unidad entre ellos, sin egoísmos, hace que la experiencia sea mas hermosa.

 

 

Contra: No descanso

 

El embarazo viene con dos necesidades subrayadas y en negrita: dormir y hacer pisss cada dos minutos. Si en el primer embarazo tuviste la suerte de poder hacerlo, deberás saber que en el segundo no saciarás estas ni otras necesidades tan fácilmente, ya que estarás corriendo detrás de un bebé que ya gatea, escala todo lo que puede y tiene una batería extra para aprender a caminar. Si lo vemos por el lado positivo, una se mantiene más activa, de hecho yo no aumenté tantos kilos extras en mi segundo embarazo, creo que se debe a que siempre estuve en baby maratón. Por otro lado, los antojos, las cremas en la pancita y saber en que semana estás de gestación, son privilegios que ya no se tienen en el segundo embarazo, esas ya no son prioridades, para nada.

 

 

Pro: Eficiencia

 

Tenés todo el conocimiento fresco, podés cambiar pañales en tiempo récord antes de que mini Houdini desparezca, sos máster en lactancia, comidas, rutinas de sueño e intérprete profesional en tipos de llanto, ya cometiste incontables errores y probaste todas las técnicas famosas, ahora hasta valorás la importancia de tener tu "tiempo fuera" para recargar batería y sabés que cada minuto de sueño es oro puro. Las rutinas se van a dar más naturalmente y serán mucho más eficientes, además ya tenés la casa a prueba de niños, con seguros en las puertas y enchufes blindados.

 

 

Contra: Dinero

 

Podés pensar que ya tenés un montón de cosas que el segundo bebé va a aprovechar, como ropa y juguetes, pero la realidad es que por más minimalista que querás ser, seguramente tendrás que invertir en un coche doble, una silla extra para el carro, pañales, gastos médicos y de educación por dos. Así que la billetera tendrá que prepararse también.

 

 

Pro: Independencia

 

Algunas madres con experiencia similares, me han comentado que el primer año del nuevo bebé es duro, sobre todo, si como nosotros, deciden dar una crianza de apego, donde papá y mamá están presentes, atienden y acompañan. La buena noticia es que por pasar el primer año, el panorama empieza a ser más descansado, ambos bebés alcanzan cierta etapa de madurez, cerca de los dos o tres años, llegarán a las mismas etapas de desarrollo con muy poca diferencia, compartirán, se entretendrán y aprenderán juntos. Serán inseparables y esto garantiza independencia pronta para que papá y mamá retomen sus vidas adultas más rápido.

 

No voy a mentir, pasar embarazada 18 meses es lo más exigente que he hecho en mi vida, pero estoy absolutamente agradecida por la doble bendición. Muchas veces he tenido miedo de no ser suficiente, de no poder lograrlo, me he sentido limitada e imperfecta, pero estos dos embarazos me han enseñado tanto sobre lo que soy capaz de hacer y que no sabía. Mejoro un poco con cada prueba que supero y me entero de que mi cuerpo sabe lo que hace, como mujeres somos abundantes e ilimitadas y cada una de nosotras está hecha de posibilidades infinitas.

 

Hoy a unos días de terminar mi embarazo de 18 meses, sé que Eva y Gael llegaron a nuestras vidas en el tiempo perfecto y que soy abundancia para mí y para los que amo.

9 meses con Eva.

 

 9 meses con Gael.

 

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